The Story of an Hour
Kate Chopin · retold in B1 Spanish
Season 28 of Cuentos para el oído · 2 episodes · about 7–8 minutes each
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https://feed.stories.anicha.space/feed.xml 1. La noticia
Louise Mallard tiene el corazón débil, así que le dan la noticia con mucho cuidado: ha habido un accidente de tren y su marido ha muerto. Llora, y luego sube sola a su habitación y se sienta junto a la ventana abierta.
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Empezamos una historia nueva. Se llama "La historia de una hora". La escribió Kate Chopin. Es un nombre de mujer, y se dice "keit shopán". Chopin era una escritora americana. Escribió esta historia en mil ochocientos noventa y cuatro.
Es una historia muy corta. Tan corta que todo pasa en una sola hora. Una hora en la vida de una mujer.
Esa mujer se llama Louise. Es un nombre de mujer, y se dice "luís". Louise está casada. Y tiene un problema de salud: su corazón está enfermo. Por eso, en su casa, todos la tratan con mucho cuidado.
Hoy alguien va a traerle una noticia muy mala. Escucha dos cosas: cómo le dan esa noticia, y qué hace Louise después, cuando se queda sola.
Antes de empezar, tres palabras importantes.
Primera: el corazón débil. Débil es lo contrario de fuerte. Louise tiene el corazón débil, el corazón enfermo. Una emoción muy fuerte puede hacerle daño.
Segunda: un accidente de tren. El tren es ese transporte largo que va por las vías, de una ciudad a otra. Un accidente de tren es cuando ese tren choca y hay gente herida o muerta.
Tercera: la viuda. Una viuda es una mujer cuyo marido ha muerto. Es decir: el marido muere, y ella se queda viuda.
Louise está en su casa. Es una casa grande, con escaleras y con ventanas altas.
Esta tarde hay dos personas más en la casa. Una es su hermana, que se llama Josephine. Josephine es un nombre de mujer. La otra es un amigo de la familia, que se llama Richards. Richards es un nombre de hombre.
Los dos traen una noticia terrible. Y no saben cómo decirla. Porque Louise tiene el corazón enfermo, y una noticia así le puede hacer mucho daño.
Ha habido un accidente de tren. Richards estaba en la oficina del periódico cuando llegó la lista de los muertos. Y en esa lista, el primer nombre era el del marido de Louise. Su marido se llama Brently. Brently es un nombre de hombre. Richards esperó. Preguntó otra vez, para estar seguro. Y después vino corriendo a la casa.
Ahora Josephine tiene que decírselo a su hermana. No se lo dice de golpe. Habla despacio, con frases cortas, a medias. Deja espacio entre las palabras. Le da la noticia poco a poco, como quien baja algo muy pesado hasta el suelo, con cuidado.
Louise entiende. Y llora enseguida. No se queda quieta, no se queda fría. Llora fuerte, de repente, entre los brazos de su hermana.
Después, la tormenta pasa. Louise se levanta. Y sube sola a su habitación.
Vamos a parar un momento. ¿Por qué le dan la noticia con tanto cuidado?
Porque Louise tiene el corazón débil. Está enferma del corazón. Una emoción muy fuerte, muy de golpe, le puede hacer daño.
¿Y qué noticia es? Su marido, Brently, ha muerto en un accidente de tren. Louise es viuda: su marido ha muerto.
Louise llora. Y luego sube sola a su cuarto.
Louise sube las escaleras. Entra en su habitación y cierra la puerta. No quiere que nadie entre. No quiere que nadie la siga.
Delante de la ventana hay un sillón grande y cómodo. Un sillón es una silla ancha y blanda, para descansar. Louise se sienta y se deja caer dentro. Está muy cansada. Es un cansancio que llega hasta dentro del cuerpo.
La ventana está abierta. Y por la ventana entra la tarde.
Fuera, en la plaza, ve las copas de los árboles. Las copas son la parte de arriba de los árboles, donde están las hojas. Están llenas de vida nueva, porque es primavera.
En el aire hay olor de lluvia. Va a llover pronto. Abajo, en la calle, un vendedor grita lo que vende. Lejos, muy lejos, alguien canta una canción. Y en el cielo gris, entre las nubes, hay trozos de azul. Aquí y allá, un poco de azul.
Louise mira ese cielo y no piensa en nada. Solo espera.
Porque algo viene hacia ella. Lo siente. Viene por el aire, despacio, entre los sonidos de la calle y el olor de la lluvia. Algo se acerca.
Y Louise todavía no sabe qué es.
Vamos a recordar, con palabras simples.
Louise está en casa. Su hermana Josephine y un amigo de la familia, Richards, llegan con una noticia muy mala. Ha habido un accidente de tren, y Brently, el marido de Louise, está entre los muertos.
Se lo dicen despacio y con mucho cuidado, porque Louise tiene el corazón débil.
Louise llora enseguida, entre los brazos de su hermana. Después sube sola a su habitación y cierra la puerta.
Se sienta en un sillón grande, delante de la ventana abierta. Fuera hay árboles con hojas nuevas, olor de lluvia, un vendedor que grita, alguien que canta lejos y trozos de cielo azul.
Y Louise espera. Siente que algo viene hacia ella. Todavía no sabe qué es.
Has escuchado el primer episodio de "La historia de una hora". Louise está sola en su habitación, esperando. ¿Qué es eso que viene hacia ella por el aire? En el próximo episodio, el último, lo vamos a saber. Y la historia va a terminar de una forma que no esperas. Hasta la próxima.
Y, para terminar, una pregunta para pensar. A veces, después de una noticia muy grande, necesitamos estar solos. ¿Y tú? Cuando te pasa algo importante, ¿buscas a la gente, o buscas una habitación tranquila y una ventana?
2. Libre · finale
Junto a la ventana, algo enorme e inesperado llega hasta ella. Baja las escaleras transformada. Y entonces se abre la puerta de la calle. Un cuento brevísimo y demoledor. Más un cierre sobre Kate Chopin.
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Bienvenido al segundo y último episodio de "La historia de una hora".
En el episodio anterior, llegó la noticia. Hubo un accidente de tren. Y su marido, que se llama Brently, estaba entre los muertos. Su hermana, que se llama Josephine, se lo contó con mucho cuidado, porque Louise tiene el corazón débil.
Louise lloró en los brazos de su hermana. Después subió sola a su habitación y cerró la puerta.
Se sentó en un sillón grande, delante de la ventana abierta. Fuera había árboles con hojas nuevas, olor a lluvia, un pájaro que cantaba, trozos de cielo azul.
Y esperaba. Sentía que algo venía hacia ella. Pero todavía no sabía qué era.
Hoy lo sabemos. Escucha bien una cosa: qué palabra dice Louise en voz muy baja, sola en esa habitación.
Antes de empezar, tres palabras.
Primera: libre. Una persona libre puede decidir sobre su propia vida. Nadie le dice lo que tiene que hacer. Y la libertad es eso mismo, como cosa: poder vivir a tu manera.
Segunda: el alivio. El alivio es la sensación que tienes cuando se te quita un peso de encima. Respiras mejor. El cuerpo se suelta.
Tercera: el funeral. El funeral es la ceremonia que hacemos cuando una persona muere, para decirle adiós.
Está sentada, muy quieta. Y la cosa se acerca.
Viene del cielo, del aire, del olor de la lluvia. Louise no le pone nombre todavía. Intenta empujarla hacia atrás, con la voluntad. Pero sus manos están débiles, y la cosa llega.
Entonces sus labios se abren solos, y dice una palabra en voz muy baja. La dice otra vez, y otra vez.
—Libre. Libre, libre.
El miedo se va de sus ojos. Los ojos se le quedan brillantes. El corazón le late rápido, y la sangre le calienta todo el cuerpo. Es alivio. Es un alivio enorme.
No se pregunta si esto está bien o está mal. Lo sabe, y ya está.
Sabe que va a llorar cuando vea a Brently en el funeral. Se acuerda de sus manos, que siempre fueron buenas con ella. Se acuerda de su cara, que la miraba con amor.
Pero también ve otra cosa. Ve los años que vienen. Muchos años, y todos suyos.
Vamos a parar un momento.
Louise no está contenta porque su marido ha muerto. Es otra cosa. Por primera vez en su vida, ve delante de ella años que son solo suyos. Nadie va a decidir por ella. Y esa idea es tan grande que casi le da miedo.
Vamos a ver qué pasa después.
En todos esos años, piensa Louise, nadie va a doblar mi voluntad a la suya. Nadie va a decidir por mí. Voy a vivir para mí misma.
Lo había querido, sí. A veces. Muchas veces, no. Y ahora eso le parece poca cosa al lado de esta otra sensación. La libertad es más grande que el amor.
Se queda ahí sentada, bebiendo el aire de la vida que viene.
Al otro lado de la puerta, Josephine llama.
—Louise, abre. Vas a ponerte enferma. Por favor, abre la puerta.
—Vete, Josephine. Estoy bien.
Por fin se levanta y abre. Tiene los ojos encendidos. Coge a su hermana por la cintura, como una diosa de la victoria, y bajan juntas la escalera. Abajo, Richards las espera.
Y en ese momento alguien abre la puerta de la calle con una llave.
Es Brently Mallard. Viene con la ropa sucia del viaje, tranquilo, con la maleta y el paraguas en la mano. Está vivo. No estaba cerca del accidente. Ni siquiera sabía que había habido un accidente.
Josephine grita. Richards se pone delante, rápido, para que Louise no lo vea.
Pero ya es tarde.
Cuando llegaron los médicos, dijeron que Louise había muerto del corazón. De la alegría que mata.
Vamos a recordar toda la historia.
Todo pasa en una hora. Llega la noticia del accidente de tren. Josephine se lo cuenta a Louise con mucho cuidado, por su corazón débil. Louise llora y sube sola a su habitación.
Delante de la ventana abierta, sentada en el sillón, llega el sentimiento. Louise dice en voz baja: "Libre, libre." Ve los años que vienen, y son suyos.
Baja la escalera con su hermana, con los ojos brillantes.
Y se abre la puerta de la calle. Brently está vivo.
Louise muere. Los médicos dijeron que fue del corazón, de la alegría que mata.
Antes de despedirnos, algo sobre la autora de esta historia.
Se llama Kate Chopin. Es un nombre de mujer, y se dice "keit shopán". Fue una escritora estadounidense. Nació en 1850 y murió en 1904.
Escribió cuentos muy honestos sobre la vida de las mujeres: sobre sus matrimonios, sus deseos y su libertad. En su época, muchos lectores se escandalizaron. Sus libros les parecieron demasiado atrevidos.
Hoy pensamos otra cosa. Hoy decimos que Kate Chopin escribía muy por delante de su tiempo.
Y, sobre todo, gracias a ti.
Acabas de escuchar una historia entera en español. Corta, sí, pero de las que se quedan contigo. Y la has seguido de principio a fin, en español. Eso no es poco. Tu español ha crecido un poco más con estos dos episodios.
Pronto llega otra historia interesante.
Si quieres escuchar más historias en español, puedes ir a la página stories.anicha.space. Cuentos para escuchar, tranquilos y claros, sin prisa.
Hasta la próxima.
Y una última cosa: dos preguntas para pensar.
La primera. Louise siente que ser libre es más grande que el amor. Piensa un momento en tu vida. ¿Qué significa para ti ser libre? ¿Hay algo pequeño que decides tú, cada día, y que te hace sentir libre?
Y la segunda. Los médicos dijeron que Louise murió de alegría. Tú has escuchado toda la historia. Tú sabes lo que pasó en esa habitación. ¿De qué crees que murió Louise, de verdad?
Gracias por escuchar. Hasta la próxima historia.